{"id":1580,"date":"2022-07-02T17:25:00","date_gmt":"2022-07-02T17:25:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cidiep.org.ar\/wp\/?p=1580"},"modified":"2022-08-11T19:06:32","modified_gmt":"2022-08-11T19:06:32","slug":"transcripcion-de-la-exposicion-brindada-por-margarita-schwizer-en-el-ciclo-de-dialogos-por-la-paz-del-8-de-septiembre-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cidiep.org.ar\/?p=1580","title":{"rendered":"Transcripci\u00f3n de la exposici\u00f3n brindada por Margarita Schwizer en el Ciclo de Di\u00e1logos por la Paz del 8 de septiembre de 2021."},"content":{"rendered":"\n<p>En primer lugar, quisiera agradecer esta muy gentil invitaci\u00f3n que posibilita encontrarnos y, aunque sea por breves instantes, juntos reflexionar sobre la importancia de tres aspectos que hacen al modo de construcci\u00f3n de la paz. Aspectos fundamentales, \u00edntimamente relacionados, los cuales son la educaci\u00f3n como un instrumento capital en el marco educativo; el di\u00e1logo; y la educaci\u00f3n y el di\u00e1logo encaminados a una construcci\u00f3n lo m\u00e1s s\u00f3lida posible, no solo del concepto sino de la pr\u00e1ctica de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos tres elementos, \u00edntimamente relacionados, se&nbsp; transforman en un veh\u00edculo constructor de la paz. Pero son&nbsp; tan importantes y tan definitorios, que necesariamente hay que reflexionar sobre cada uno de ellos para encontrar la relaci\u00f3n profunda que ellos tienen.<\/p>\n\n\n\n<p>La presencia del di\u00e1logo es capital en la construcci\u00f3n del pensamiento y de la interioridad del hombre. Los acad\u00e9micos, los interesados en el campo educativo, ensimismados en la b\u00fasqueda de resultados, generalmente tambi\u00e9n se dedican a crear nuevos m\u00e9todos o nuevos instrumentos que permitan viabilizar con mayor \u00e9xito los procesos educativos, y nos olvidamos, quienes hacemos educaci\u00f3n, que el hombre tiene el enorme regalo de advenir con un m\u00e9todo que es inigualable, y el m\u00e9todo importante con el que llegamos al mundo es la capacidad dial\u00f3gica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las mayores responsabilidades de la educaci\u00f3n est\u00e1 justamente en intensificar, desarrollar, explicar y hacer que el ni\u00f1o, cuando ni\u00f1o, y la persona ya mayor puedan utilizar el di\u00e1logo como el principal instrumento de contacto humano. El hombre debe aprender a dialogar con el hombre, y para ello es importante que vaya desarrollando valores.<\/p>\n\n\n\n<p>Generalmente, con el devenir de los tiempos y de los cambios temporales, vamos olvidando el valor de la coherencia, por ejemplo. Una coherencia que haga posible el di\u00e1logo entre el \u201cpensar\u201d y el \u201chacer\u201d, que much\u00edsimas veces est\u00e1n divorciados el uno del otro, generando grandes confusiones en la enorme tarea de educar. Mal podemos educar si no ponemos en di\u00e1logo profundo y responsable el compromiso de relacionar y hacer posible y verdadera la relaci\u00f3n entre lo que se piensa, se idealiza, se sue\u00f1a, se planifica y luego se hace. Much\u00edsimas veces vemos que hay una inconsistencia absoluta en la relaci\u00f3n entre lo uno y lo otro. Con lo cual, la educaci\u00f3n, o el ser humano en el marco educativo, atentan a hacer posible la verdad. A hacer posible lo verdadero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la medida en que exista ese divorcio en el campo educativo entre lo que se dice y lo que se hace, entre lo que se pregona como ejemplar, mientras se hace exactamente lo contrario de la ejemplaridad humana que, por ejemplo, debe poner en marcha y en evidencia el docente, fallido se da el proceso educativo, de manera tal que, debido a estos elementos, no resulta totalmente verdadero lo que se dice y se proclama en el campo educativo. Esta falta de veracidad y de compromiso con la verdad en estos momentos que transita la historia de la humanidad es claramente observable.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? Porque estamos atravesando un momento de cambio muy grande, un enorme cambio al que, al cambio previsto que ven\u00edamos ya observando en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo pasado, se le suma este fen\u00f3meno pand\u00e9mico que termina descolocando al hombre y situ\u00e1ndolo m\u00e1s en terrenos de incertidumbre. No solamente el di\u00e1logo no es bien utilizado (no es bien ense\u00f1ado para que sea un veh\u00edculo de relaci\u00f3n fruct\u00edfera) sino que tambi\u00e9n es atacado por la gravedad del momento que nos toca vivir, por la incertidumbre, por el miedo, por la absoluta falta de seguridad en las acciones y tomas de decisi\u00f3n. Adem\u00e1s, por si todo esto fuera poco, nos toca reflexionar sobre estas cuestiones importantes de la educaci\u00f3n, el di\u00e1logo y la paz mientras transitamos cambios de una urgencia increible.<\/p>\n\n\n\n<p>La educaci\u00f3n est\u00e1 siendo desafiada, por ejemplo, por cambios absolutamente vertiginosos, que atentan a la tranquilidad del pensamiento, que transforman la b\u00fasqueda de seguridad en momentos de confusi\u00f3n. La velocidad del cambio o de los cambios que estamos viviendo modifica nuestra perspectiva sobre un contexto que siempre debemos tener presente en el \u00e1mbito educativo: el hombre no est\u00e1 solo, tiene un enorme contexto que est\u00e1 obligado a observar, analizar, comprender, discutir, y reflexionar sobre \u00e9l. Sin embargo, a veces la velocidad del tiempo tal cual se desplaza no permite una perspectiva actual, alterando, debido a sus din\u00e1micos cambios, nuestra mirada sobre el hombre y la sociedad. De esta manera, el di\u00e1logo sufre las influencias de tiempos que van cambiando con much\u00edsima velocidad. A esto se suma tambi\u00e9n la enorme producci\u00f3n en los campos de las comunicaciones y de la tecnolog\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El di\u00e1logo se desvirt\u00faa, la velocidad nos lleva por delante, los cambios nos anonadan, las tecnolog\u00edas son imposibles de manejar por todos, y todos estos fen\u00f3menos afectan y explotan en medio del campo educativo. Evidentemente hay un factor humano, ya que es el docente quien sufre estos impactos y que tiene por delante la dif\u00edcil tarea de enfrentar esta problem\u00e1tica con los elementos precarios que posee. Y no sumemos a esto los factores econ\u00f3micos, sociales, las pobrezas de toda \u00edndole que van afectando a la condici\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto hace que nuestra mirada de la educaci\u00f3n&nbsp; y nuestra b\u00fasqueda de un di\u00e1logo m\u00e1s sano, m\u00e1s fruct\u00edfero, que permita una mayor construcci\u00f3n del ser humano, se vaya lentificando, vaya desvirtuando su sentido, y esto acabe afectando profundamente a los procesos educativos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos momentos, yo dir\u00eda, de cambios un tanto oscuros que no permiten ver correctamente el camino, que no permiten construir el camino o los caminos que debemos abordar. Debemos reconocer que el ser humano de la actualidad, el educador (que es el motor que debe mover la educaci\u00f3n) es una persona que se encuentra permanentemente desafiada por el contexto y por los avatares a los que debe enfrentar en su propia existencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La formaci\u00f3n docente hoy podemos entenderla como confusa, a veces deficitaria, y mientras que hay un grupo que lucha por hacer emerger una formaci\u00f3n que realmente sea una formaci\u00f3n del hombre, una formaci\u00f3n human\u00edstica, una formaci\u00f3n en valores, una formaci\u00f3n de la interioridad; en la medida que hay grupos de docentes que trabajan en todas las latitudes pertenecientes a esta pedagog\u00eda que hoy nos re\u00fane, asi como hay personas que luchan por enaltecer y mejorar la cuesti\u00f3n educativa, hay otras personas a las que no poseen las mismas oportunidades, o no pueden acceder a esas mejoras y, por lo tanto, la educaci\u00f3n muestra a veces los d\u00e9ficit que muestra.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que la educaci\u00f3n hoy no solamente debe adecuarse al ritmo que generan los grandes cambios, sino que debe adecuarse a resistir algunas deficiencias y algunas malversaciones de conceptos educativos. <strong>Como nunca la esperanza tiene que mantenernos de pie, como nunca la esperanza, la b\u00fasqueda de respuestas positivas, de crecimiento hacia la interioridad humana, nos debe convocar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Existen much\u00edsimas personas que est\u00e1n haciendo esta tarea. Much\u00edsimas personas que emprenden una b\u00fasqueda de sentido existencial, una b\u00fasqueda del sentido de la educaci\u00f3n. El \u201cpara qu\u00e9\u201d educar est\u00e1 absolutamente malversado, y es importante que el ser humano siga buscando a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n el sentido que ha perdido en muchas oportunidades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estimo que para poder crecer, y para poder crear una educaci\u00f3n dial\u00f3gica que realmente nos unifique buscando la paz, la educaci\u00f3n debe propiciar y debe dirigirse hacia la b\u00fasqueda de la paz en la propia interioridad y en la interioridad de los alumnos que tenemos a cargo. <\/strong><strong>El pensar que cada uno de nuestros alumnos es un tesoro, que es una persona enormemente importante frente a la cual tenemos la enorme necesidad de hacer que se personifique, de hacer que su proceso de personalizaci\u00f3n sea tanto cuanto pueda desarrollar; ayudar en esa misi\u00f3n, cumplirla a conciencia, es muy importante.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hacer que nuestros alumnos, hacer que nuestras personas educables, crezcan y se desarrollen en su raz\u00f3n, que sepan pensar y reflexionar para poder decidir, que puedan hablar correctamente y decir lo que piensan, tambi\u00e9n es misi\u00f3n de la docencia, misi\u00f3n del maestro, misi\u00f3n de la educaci\u00f3n; y por si fuera poco, desarrollar a su vez, la raz\u00f3n y el lenguaje, la pertenencia del mismo y la profundidad de la lengua. El mayor de los desaf\u00edos a enfrentar por la educaci\u00f3n es educar en la libertad. La libertad como enorme pieza de responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>No creo que podamos construir una educaci\u00f3n humanista si no centramos fuertemente el inter\u00e9s y nuestra tarea en el desarrollo de la raz\u00f3n para que pueda generarse la independencia de pensamiento, profundizar el lenguaje para hablar no s\u00f3lo correctamente , sino dando a cada palabra el peso espec\u00edfico, definitorio de esa palabra. No es generando vocablos nuevos, que para muchas personas no tienen significaci\u00f3n, que engrandeceremos nuestra tarea educativa. Es generando vocablos con sentido, respetando el significado de la palabra y haciendo que la palabra tenga el valor que tiene&nbsp; que tener.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Alguna vez , alguien le pregunt\u00f3 a un maestro como Azor\u00edn, \u00abd\u00edgame usted, se\u00f1or \u00bfpor qu\u00e9 usted defiende la palabra cl\u00e1sica y a cada rato nos est\u00e1 diciendo \u201c<em>utilicen el lenguaje cl\u00e1sico<\/em>\u201d? \u00bfno cree usted, maestro, que el lenguaje cl\u00e1sico es el lenguaje viejo?\u00bb. A lo cual Azor\u00edn, que en esos momento ten\u00eda 102 a\u00f1os de vida, le contest\u00f3 muy risue\u00f1amente: \u00aboiga usted, caballero, lo cl\u00e1sico no es lo viejo, no es lo que hay que descartar por viejo, lo cl\u00e1sico es aquello que nunca pasa de moda\u00bb. La buena palabra, el maestro que ense\u00f1a el lenguaje correcto, pertinente, adecuado, es el que va a ense\u00f1ar clasicidad, va a ense\u00f1ar aquello que nunca pasa de moda. Con esto no quiero decir que no podamos generar neologismos, si son pertinentes bienvenidos sean, y sino miremos la cantidad de vocablos nuevos que incorporamos gracias a nuestro acercamiento a la ciencia y la tecnolog\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Crecimiento en la raz\u00f3n, lenguaje adecuado y uso de la libertad responsable, ser\u00e1n los tres ep\u00edgonos que pueden construir una educaci\u00f3n dial\u00f3gica, respetuosa en el di\u00e1logo, y conducente a la educaci\u00f3n y el di\u00e1logo para la construcci\u00f3n de la paz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No podremos construir la paz si no nos entendemos, si no podemos construir el di\u00e1logo. Empezar por el di\u00e1logo para construir la paz. Esto es lo que creo en relaci\u00f3n a la relaci\u00f3n \u201ceducaci\u00f3n, di\u00e1logo&nbsp; y paz\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button is-style-primary\"><a class=\"wp-block-button__link\" href=\"https:\/\/cidiep.org.ar\/wp\/centro-de-investigacion-y-desarrollo-para-la-paz\/\" rel=\"https:\/\/cidiep.org.ar\/wp\/centro-de-investigacion-y-desarrollo-para-la-paz\/\">\ud83e\udc68 Volver<\/a><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En primer lugar, quisiera agradecer esta muy gentil invitaci\u00f3n que posibilita encontrarnos y, aunque sea por breves instantes, juntos reflexionar sobre la importancia de tres aspectos que hacen al modo de construcci\u00f3n de la paz. 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